martes, 19 de febrero de 2013

COMO LA LLUVIA. José Emilio Pacheco


"Arrojados a este mar tan turbio y tan hondo, jamás pondremos pie en tierra firme. En su vaiven  los flujos y reflujos nos zarandean sin cesar y nos abisman con estrago. Finalmente entre dos aguas a merced de las olas. Chocamos unos contra otros y naufragamos a veces.


Tememos siempre a este mar tempetuoso sujeto a todas las tormentas. Para sus navegantes el único puerto seguro es la muerte".

Séneca, Consolación a Lucilio.



Estuche abierto con el libro
Estuche cerrado






















Aquí tenéis dos ejemplos de la poesía de José Emilio Pacheco.

MEJOR QUE NADIE

Los ríos conocen la soledad mejor que nadie.
Fluyen a solas, van siempre solos, no dan
Tregua a su oficio solitario.

También mejor que nadie saben  que al fin
Se unen al mar y acompasan su encuentro
Con la sagacidad de la muerte unánime.


LA EXTRAÑEZA

Al nacer ocupamos el sitio de alguien
Y no damos las gracias a quien se ausenta
Para legarnos su inestable espacio.

No sabemos ni cómo ni quién fue
El ser desconocido, en dónde estuvo.

Consideramos algo natural
La extrañeza del mundo, su misterio,
El castigo y alivio de ser mortales,
El terrible milagro de estar vivos.


Detalle de la portada


Con este diseño quise representar el contraste de la poesía pesimista de Pacheco con la alegría de los colores en las casas mexicanas.

Esta es la segunda versión que hice de "Como la lluvia", la primera la podeis ver aquí, ya me diréis cual os gusta mas.


Libro abierto

Como ya conté  José Emilio Pacheco nació en México en 1939. Fue galardonado con el Premio Cervantes en el año 2009, tiene también el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.



Detalle de las guardas

El libro está encuadernado en piel chagrén color naranja y un relieve en chagrén negro. El titulo y el autor van gofrados en la tapa. Las guardas son lisas en papel Canson, en los mismos colores que las tapas. El estuche tiene el mismo formato que el libro y va forrado en tela y papel haciendo juego con las pieles.


María